Beta, como Goooogle
3 oct
Clonezilla es una herramienta código abierto que permite clonar discos y particiones hacia o desde una red u otro disco local o extraible como puede ser un pendrive o un disco duro USB. Esta aplicación es muy útil para administradores de sistemas que tienen que realizar la instalación de un sistema operativo en decenas o cientos de máquinas iguales. Con Clonezilla solamente será necesario realizar la instalación del SO en una máquina y mediante esta herramienta realizar una copia exacta en el resto de máquinas. En el ámbito casero también puede ser útil para realizar un backup completo de un PC y poder recuperarlo más tarde en ese mismo punto en cuestión de minutos.
El uso de clonezilla, a pesar de funcionar a través de una interfaz de texto, es muy sencillo. Mediante unos pocos pasos es posible conectarse a la red para definir un lugar donde obtener o guardar la imagen del disco duro o partición que queramos. También es posible almacenar o leer la imagen desde una unidad local. Clonezilla se puede conectar a una máquina mediante SSH, Samba o NFS y obtener o guardar los ficheros de imagen.
Además, Clonezilla trae soporte para varios sistemas de ficheros, entre ellos ext3, NTFS y FAT32. Esto nos permite realizar imágenes de disco mucho más pequeñas ya que Clonezilla solamente copiará los sectores en uso del disco duro. Si el sistema de ficheros no es soportado se realiza una copia mediante dd, es decir, la imagen ocupará tanto como la capacidad del disco duro. Por último Clonezilla comprime la imagen para que el coste de almacenamiento sea menor.

Inicio de Clonezilla
Otra característica interesante es que permite arrancar la utilidad y meterla directamente en RAM, de esta forma deja libre la unidad CD-ROM para seguir instalando el siguiente PC.
También existe una versión servidor de Clonezilla que permite realizar un volcado de imagen masivo utilizando multicast, de forma que se ahorra muchísimo tráfico en la red.
Clonezilla está disponible de forma totalmente gratuita en http://clonezilla.org/
10 may
Mucha gente no ha probado a desfragmentar el disco duro en la vida, pobrecillos, no saben lo que se pierde. Desfragmentar consiste en que todos los “trozos” que componen un archivo estén juntos. Cuando grabamos un archivo posiblemente se guarde todo junto pero si empezamos a abrirlo, editarlo y guardarlo el archivo ira creciendo de tamaño y puede que no tenga el hueco suficiente para guardarse donde estaba antes por lo que guardara un trozo en un rincón del disco y otro trozo en la esquina opuesta.
Estas fragmentaciones de archivos afectan al tiempo de acceso a este ya que el cabezal del disco tiene que ir para arriba y para abajo para leer el archivo. Si estuviera junto en una pasada estaría leído.
Nunca he usado el desfragmentador de Windows porque en versiones anteriores a Windows 2000 (más o menos), era imposible acabar de desgrafmentar el disco nunca. Llevaba tiempo usando Diskeeper por su gran eficacia y por su posibilidad de programar las desfragmentaciones. Imaginar, si desfragmentáis el disco regularmente los archivos fragmentados serán mínimos y en un par de minutos vuestro disco estará listo para la carrera.
Pero el otro día descubrí JkDefrag, un programa que se encarga de desfragmentar lo que se le ponga por delante con suma sencillez. El programa tiene una interfaz de DOS, pero eso es lo de menos. También tiene una versión en línea de comandos por si queremos añadir el programa en la lista de tareas programadas. Con sólo ejecutar el programa él se encarga de todo pero si queremos modificar las opciones básicas sólo tendremos que echarle un ojo a la ayuda y ver los parámetros con los que podemos lanzar el programa.
PD: Aquí os dejo una interfaz más amigable para el programa con la que es aún más fácil elegir las opciones.