Beta, como Goooogle
24 ene
Actualmente es bastante frecuente dejar un PC casero encendido las 24h, descargando cosas, haciendo de servidor http o incluso, para utilizarlo desde cualquier parte del mundo como si estuvieras en tu casa, gracias a VNC.
Hay básicamente dos formas de utilizar un escritorio remoto, de forma compartida (almenos en linux) o de forma dedicada. Es decir, podemos hacer que nuestra sesión de X (o de Windows) sea compartida y otros usuarios puedan conectar a ella o podemos iniciar un escritorio al que únicamente se podrá acceder via vnc (hasta dónde yo sé esto sólo es posible en linux).
Para el primer caso, si queremos compartir nuestro actual escritorio, podemos utilizar x11vnc (apt-get install x11vnc en linux). Iniciamos el entorno gráfico (el que sea, kde, gnome, xfce, fluxbox … ) y abrimos una consola, para escribir:
x11vnc -storepasswd
Nos preguntará por una contraseña y nos dirá si la queremos guardar, introduciremos una contraseña y diremos que sí a guardar. Por defecto la guardará en ~/.vnc/passwd así que usaremos ese archivo en el siguiente comando:
x11vnc -rfbauth ~/.vnc/passwd
¡Ya está! ¡Así de fácil! Tenemos el entorno X actual disponible para acceder desde cualquier PC conectado a internet (eso sí, procura tener mapeado el puerto 5900 en tu router). Ahora sólo necesitas el visor, que puedes encontrar en la web oficial de vnc o puedes instalarlo via tu sistema de paquetes favorito (en debian apt-get install xvncviewer).
Ahora sólo te queda ejecutar el xvncviewer e indicar la ip y el escritorio, que por defecto es el 0. Si el PC donde está compartido el escritorio tiene la ip 192.168.0.4 pues pondrás en el xvncviewer 192.168.0.4:0
Si lo que quieres es crear un nuevo entorno gráfico dedicado a vnc entonces tendrás que instalar vnc4server (apt-get install vnc4server) y hacer lo siguiente:
vncpasswd
vnc4server -depth 16 -geometry 1024×768
Con el parámetro depth indicas la profundiad de color y con geometry la resolución del nuevo escritorio. Al ejecutar este comando verás algo parecido a esto:
New ‘hostname:2 (usuario)’ desktop is hostname:2
El “:2″ es el número de escritorio, es lo que tendrás que utilizar cuando lances el xvncviewer y además, mapear el puerto 5900+2 en el router, es decir, el 5902.
Para cerrar un servidor vnc sólo tienes que hacer vnc4server -kill :2 (o el número que sea).
16 ene
Es algo obvio, trivial, para mi y para cualquiera, si un sonido se puede reproducir, también se podrá copiar, si un vídeo se puede reproducir, también se podrá copiar, si un disco con un determinado software se puede leer, también se podrá copiar.
¿Por qué siguen gastando ingentes cantidades de dinero para intentar hacer algo que es imposible, por pura lógica?
Esto viene de las últimas noticias que estoy leyendo, sobre la copia de las primeras películas HD-DVD, la copia de los juegos de Wii y Game Cube y por supuesto, también los de Sony (PS3). Lo mejor de todo es cómo lo han hecho, con un mínimo esfuerzo, almenos en los casos de los juegos de Sony y en los HD-DVD, que son los que más me he informado.
Resulta que puedes copiar un juego de PS3 simplemente instalando Linux y utilizando el conocido comando dd de forma habitual, lo cual es de risa. Millones invertidos en buscar métodos para que los discos no puedan ser copiados para que luego, con un simple comando, que cualquier usuario medio de Linux conoce, se puedan copiar.
Con el HD-DVD pasa algo parecido, una gran cantidad de recursos se ha invertido para desarrollar el AACS para que luego, un usuario indignado por no poder reproducir correctamente su película en su monitor, al no disponer de HDCP (sí, quieren proteger hasta las conexiones), se ponga a investigar y logre copiar la película directamente en su disco duro utilizando un pequeño programa en Java (y algo de maña en buscar las claves que decodifica un reproductor oficial, en memoria). Además, todo el trabajo de conseguir la clave de la película se lo hace un programa reproductor de HD-DVD. Lo cual también es bastante obvio, en algún punto, el programa necesitará trabajar con la clave de decodificación y la guardará en memoria, la cual podrá ser investigada con un debugger. Por lo tanto, es inútil tanta encriptación, en algún momento, algún aparato o software, tendrá que decodificar la película y ese aparato o software será manipulable.
Al fin y al cabo, lo único que se consigue poniendo todas estas trabas es que el usuario final, el que compra la película, acabe teniendo un producto de menor calidad que el que puede conseguir bajándose de internet, libre de sistemas anti copia, que podrá reproducir dónde más le guste y convertirlo al formato que prefiera, para poder ver su peli favorita incluso en su reproductor de vídeo portátil o hasta en el móvil.